La guía del local
Luz, hora y encuadre para fotografiar tu bar, tienda o restaurante con el móvil. Con los 10 planos que grabo en cada local y la lista para el día de la sesión.

Cuando tienes tiempo de grabar, el local está vacío.

Cuando pasa algo, el local se explica solo.
Casi nunca es el local. Es la hora a la que lo enseñas, la luz del techo y un móvil a la altura equivocada. Esta guía junta lo que hago en cada negocio que grabo, en el orden en que lo hago.
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No es tu local. Es la hora a la que lo enseñas.
Casi todo el mundo graba su local cuando tiene un rato libre, y el rato libre suele coincidir con la hora en que no pasa nada. Hay tres momentos del día que trabajan por ti. Cada uno sirve para una cosa distinta.
La hora azul se mueve con el año. En Madrid, el sol se pone hacia las seis en diciembre y hacia las diez en junio. Mira la hora de la puesta de sol en el tiempo del móvil y súmale veinte minutos.
01
Antes de abrir
Con el local cerrado y la luz del día entrando por la ventana. Es la luz de lado más limpia que vas a tener: el plato, la copa o el expositor junto al cristal, sin prisa y sin nadie delante.
02
La hora azul
Los veinte minutos después de la puesta de sol. El cielo aún tiene color y el local encendido se ve cálido desde la calle. Es la foto que dice que está abierto y que dentro se está bien.
03
La hora punta
Cuando el local está lleno es cuando se entiende. No hace falta quedarse toda la noche: veinte minutos bastan para los planos de ambiente, de manos y de gente.
A
Apaga el techo. Enciende las mesas.
La luz del techo ilumina todo por igual y deja el local plano, como una oficina. El ambiente lo ponen las luces bajas: las velas, las lámparas de mesa, los neones, la vitrina de las botellas. Antes de grabar, apaga lo que cuelga del techo y deja solo lo que está a la altura de la gente.
La oscuridad no esconde tu local: lo llena.

Todo igual de claro. Parece una oficina.
B
Para producto, la luz de lado.
Pon el producto al lado de una ventana, no delante ni detrás. La luz entra por un costado: un lado brilla y el otro cae a sombra. Eso es el volumen. El móvil va a noventa grados de la ventana, mirando al producto.
Un lado brilla y el otro cae a sombra. El producto tiene volumen.
C
Con el móvil: toca la luz y baja el sol.
Toca en la pantalla lo más luminoso de la imagen (la vela, la copa, la ventana) y mantén el dedo hasta que se bloquee. Después baja el brillo un punto con el sol o el deslizador que aparece al lado. Lo demás se va a negro, y está bien: así se ve la luz que importa.
- Toca lo más luminoso
- Baja el sol un punto
- Deja que el resto se vaya a negro
A
Ponte a su altura.
Desde arriba, todo parece un menú del día. A la altura de la copa, parece un anuncio. El truco más sencillo que conozco: apoya el móvil en la mesa y súbelo despacio hasta la mitad del vaso. Ahí se ven la forma, el color y lo que hay detrás.

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B
Quita lo que no paga alquiler.
Antes de disparar, mira los bordes del encuadre: el servilletero, los cables, la carta, la botella de agua. Si no es el protagonista, fuera. Un objeto, un fondo limpio y aire alrededor.
C
Acércate hasta dejar fuera la mitad.
Un plano general enseña cuántas mesas hay vacías. Un detalle enseña lo que se vive dentro. Cuando creas que ya estás cerca, da un paso más: si has dejado fuera la mitad de lo que veías, vas bien. Con los pies, no con el zoom.
- Plano general: se cuentan las mesas vacías
- La mitad fuera: aparece la gente
- Detalle: se ve lo que pasa
Los 10 planos que grabo en cada local.
Siempre en este orden: de fuera hacia dentro y de lo pequeño a lo grande. Cada plano tiene un sitio para el móvil y una razón para estar. El general va el último, cuando ya hay gente.

01
La fachada con vida
Desde la acera de enfrente, con alguien entrando. Dice dónde estás y que dentro hay vida.
02
La puerta desde dentro
Lo primero que ve quien entra: la calle al fondo y el local encendido alrededor. Es la bienvenida.
03
La barra desde dentro
Detrás de la barra, a la altura de los vasos, con quien sirve de perfil. Enseña el oficio desde donde nadie más puede ponerse.
04
Las manos
Sirviendo, cortando, emplatando. Sin caras, solo el gesto. Es el plano que más vende.
05
El producto estrella, a su altura
La copa, el plato, la cazoleta: el móvil a la mitad del producto y la luz de lado. Es la foto que la gente viene a buscar.
06
El detalle
La espuma, la corteza, el hielo, la veta de la madera. Acércate hasta dejar fuera la mitad.
07
El gesto compartido
Un brindis, dos manos pasándose algo, la cuenta sobre la mesa. Cuenta que aquí se viene acompañado.
08
El ambiente con capas
Desde el fondo del local, con alguien desenfocado delante y la luz de las mesas detrás. Tres capas dan profundidad.
09
Quien lo hace posible
El equipo trabajando. Si alguien posa, que tenga algo en las manos: una bandeja, un trapo, una botella.
10
El plano general, al final
El local entero, una sola vez y con gente. Nunca vacío: por eso va el último.
Graba cada plano diez segundos sin mover el móvil. Si quieres movimiento, muévete tú después, en otra toma. Con estos diez tienes material para un mes de publicaciones.
El día de la sesión, casilla a casilla.
Imprímela o ábrela en el móvil y ve marcando. Las casillas se quedan marcadas en este navegador hasta que las borres.
Llévatela al local.
Las horas, la luz, el encuadre, los 10 planos y la lista del día en seis páginas, para tenerla a mano el día que grabes.
Respuestas cortas a lo que más se pregunta.
¿A qué hora fotografío mi bar?
Depende de lo que quieras enseñar. El producto y los detalles, por la mañana antes de abrir y junto a una ventana. La fachada, en la hora azul: los veinte minutos después de la puesta de sol. El ambiente, en hora punta, el viernes por la noche o el domingo a mediodía. Veinte minutos en cada momento bastan.
¿Me vale el móvil o necesito cámara?
Para Instagram te vale un móvil de los últimos años. La diferencia la marcan la hora, la luz y la altura desde la que grabas, no el aparato. Limpia la lente, bloquea la exposición y no uses el zoom: acércate tú.
¿Puedo grabar a mis clientes?
Pregunta antes, siempre. Si alguien no quiere salir, encuadra para que no se le reconozca: manos, espaldas o gente desenfocada al fondo. Las caras reconocibles, solo con permiso. Esto no es asesoramiento legal: si tienes dudas con un caso concreto, consulta a quien lleve la protección de datos de tu negocio.
¿Cuántas fotos subo de cada sesión?
Muchas menos de las que haces. Elige tres por plano como mucho y reparte el resto en el tiempo. Con los diez planos de esta guía tienes material para un mes sin repetirte.
¿Necesito luz extra?
Casi nunca. Antes de comprar nada, apaga el techo y aprovecha lo que ya tienes: la ventana por la mañana y las lámparas bajas, las velas y los neones por la noche. Si un plato o una copa se quedan oscuros, acércalos a la ventana o a una lámpara antes que añadir un foco.
¿Cómo hago que mi local no parezca vacío en Instagram?
Graba en hora punta, acércate y deja el plano general para el final. Unas manos o un brindis enseñan vida aunque en ese momento haya tres mesas ocupadas. Y apaga el techo: con la luz plana, cualquier sitio parece vacío.
¿Cada cuánto conviene grabar?
Una sesión al mes con los diez planos te da para publicar todas las semanas. Si cambias la carta, la decoración o la temporada, graba otra: es la mejor excusa para volver a enseñar el local.

